El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó al mayor general del Ejército, Adán Cáceres Silvestre, a 20 años de prisión por su implicación en un esquema de lavado de activos. La sentencia se basa en la posesión de numerosos bienes muebles e inmuebles adquiridos durante su gestión en el Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep).
Las juezas del tribunal, encabezadas por Esmirna Gisselle Méndez, detallaron cómo Cáceres y otros oficiales desviaron recursos de Cusep y del Cuerpo de Seguridad Turística (Cestur) para transformarlos en propiedades y certificados financieros. El esquema incluía la adquisición de bienes a través de empresas y el uso de préstamos millonarios que se saldaban rápidamente.
Junto a Cáceres, fueron condenados el general Juan Carlos Torres Robiou y el coronel Rafael Núñez de Aza a 20 años de prisión, mientras que Julio Camilo de los Santos Viola y Rossy Maybelline Guzmán Sánchez recibieron 15 años de cárcel. El tribunal también ordenó el pago de multas y una indemnización de cinco mil millones de pesos a favor del Estado.




