El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional ha enviado a juicio a los administradores de la discoteca Jet Set Club. Además, ha extendido embargos e hipotecas judiciales por 500 millones de pesos a familiares y entidades empresariales asociadas a los acusados, aunque no enfrentan cargos penales.

Los cargos contra Antonio Espaillat López y su hermana Maribel Espaillat de Bera son por homicidio y heridas involuntarias debido a imprudencia y negligencia. Se les acusa de ignorar el deterioro del edificio y no suspender un evento tras ser alertados de un peligro inminente.

La discoteca, operada por Inversiones E y L S.R.L., fue fundada por Ana Grecia López, madre de los acusados, quien también deberá responder civilmente. El tribunal ha autorizado embargos sobre bienes de cuatro personas y entidades comerciales, considerando verosímil una reclamación de 250 millones de pesos.

El tribunal ha incluido a Evelyn Espaillat y Ana Grecia López como "terceras civilmente demandadas", aunque no enfrentan cargos penales. Las medidas también afectan a otras empresas del entorno empresarial de los Espaillat, asegurando preventivamente sus activos.

Las reclamaciones contra el Ayuntamiento del Distrito Nacional y el Ministerio de Obras Públicas fueron declaradas inadmisibles, debiendo ventilarse en otra jurisdicción. Las partes tienen cinco días para registrarse ante el tribunal del juicio, donde se debatirá la culpabilidad penal y la responsabilidad civil.