El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha identificado tres principales limitantes que afectan el crecimiento económico de República Dominicana: la trampa de ingreso medio, la concentración territorial de la producción y los desafíos en el capital humano. Nathalie Alvarado, representante del BID en el país, señaló que aunque se ha logrado un crecimiento sólido en la última década, el reto es convertir ese progreso en mayor productividad para mantener la competitividad global.
Alvarado explicó que la trampa de ingreso medio impide que los países den el salto hacia economías de altos ingresos sin apostar por innovación y capital humano. Además, la concentración territorial de la actividad económica genera desigualdades regionales y presión sobre la infraestructura. El capital humano también es un desafío, ya que el 54% de los empleadores enfrenta dificultades para encontrar talento calificado.
A pesar de estos desafíos, República Dominicana ha sido una de las economías más dinámicas de América Latina, con un crecimiento promedio del 4.3% en la última década. La inversión privada ha sido clave en este desempeño, reflejándose en avances sociales significativos. Sin embargo, el BID advierte que el país debe enfocarse en crecer mejor, no solo en crecer más.
El contexto internacional presenta oportunidades, como el nearshoring, que podría aumentar las exportaciones en US$78,000 millones para la región. No obstante, se deben fortalecer la logística, infraestructura y sofisticación productiva. El BID mantiene una cartera activa de proyectos en el país, enfocándose en sectores estratégicos como energía e infraestructura para elevar la productividad.




