La caficultura en República Dominicana está en un proceso de recuperación y transformación, según Leónidas Batista Díaz, director ejecutivo del Instituto Dominicano del Café (Indocafé). A pesar de los avances logrados, el cultivo del café, al ser perenne, requiere varios años para mostrar resultados productivos significativos.
El país ha enfrentado desafíos como la roya y la broca, que afectaron severamente las plantaciones, obligando a una reinvención del sector. Actualmente, unas 23 mil familias se dedican al cultivo del café, aunque el número de productores ha disminuido debido a enfermedades y plagas.
Indocafé promueve un modelo de producción empresarial, con tecnificación de fincas y uso de variedades resistentes a la roya. Se han renovado alrededor de 70 mil tareas de café con nuevas variedades y sistemas de siembra más eficientes.
El cambio climático ha modificado las recomendaciones para el cultivo, sugiriendo nuevas plantaciones a partir de los 700 metros de altitud. El café es vital para la preservación de suelos y fuentes hídricas, con un impacto ambiental positivo.
Las exportaciones de café han aumentado significativamente, y el país busca reducir importaciones y abastecer el mercado interno. El Banco Agrícola ofrece financiamiento para la modernización del sector, incluyendo la renovación de plantaciones y la incorporación de tecnología.




