El cambio de rutinas y el final de las clases durante las vacaciones de verano incrementan hasta un 30% el tiempo que los niños pasan frente a las pantallas. Este aumento conlleva riesgos significativos para el descanso, la actividad física y las relaciones sociales de los menores, según advierten los expertos. La doctora Carmen Fidalgo, de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, señala que el uso excesivo de dispositivos puede afectar el sueño y la salud visual de los niños.

El presidente del Colegio de Médicos de Málaga, el doctor Pedro Navarro, advierte sobre el impacto negativo del consumo diario de tecnología digital en el bienestar infantil. Recomienda a los padres estar atentos a señales de aislamiento, pérdida de interés en actividades y descenso del rendimiento escolar. Además, el uso excesivo de internet puede llevar a cambios de carácter y problemas de salud como el sedentarismo y la obesidad.

La doctora María Angustias Salmerón, de la Asociación Española de Pediatría, resalta que el aumento del tiempo frente a pantallas se debe a que los niños pasan más tiempo en casa durante el verano. Los pediatras han observado que algunos trastornos del neurodesarrollo mejoran al reducir el uso de dispositivos electrónicos. Según el Plan Digital Familiar, no se recomienda el uso de pantallas para menores de 6 años, y se sugiere limitar el tiempo de pantalla a una hora diaria entre los 6 y 12 años, y a dos horas para mayores de 12 años.