El presidente estadounidense, Donald Trump, ha exigido a los vendedores de gasolina en el país que reduzcan los precios al consumidor. Trump argumenta que el petróleo se cotiza en torno a los 68 dólares por barril y que los precios actuales del combustible son excesivos.

En un mensaje en la red Truth Social, Trump instó a fijar la gasolina en torno a los 2,50 dólares por galón. También pidió a California reducir sus impuestos sobre los combustibles, señalando que estas cargas fiscales elevan artificialmente el precio final.

El precio promedio nacional de la gasolina en Estados Unidos se sitúa actualmente en torno a los 2,40 dólares por galón. Sin embargo, hay variaciones según el estado y la región, siendo más alto en la costa oeste y más bajo en el sur del país.

Durante el periodo de mayor tensión geopolítica vinculada a la guerra en Oriente Medio, el precio llegó a superar los 4 dólares. Esto fue impulsado por el aumento del precio del petróleo y la incertidumbre sobre el suministro global, especialmente tras interrupciones temporales en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.