La última jornada de la cumbre del G7 en Évian, Francia, comenzó con una reunión de trabajo donde el presidente estadounidense, Donald Trump, hizo comentarios irónicos sobre su papel en el evento. Al llegar al Hotel Royal, Trump comentó con seriedad irónica "Soy el jefe", mientras se quejaba del calor.
El presidente estadounidense continuó su tono irónico al dirigirse a las cámaras de televisión, que solo pueden grabar los minutos iniciales de la reunión. "¿Queréis quedaros en la reunión? Por mí no hay problema", dijo antes de que la prensa fuera acompañada a la salida.
El encuentro, que comenzó con una hora de retraso, se centró en la búsqueda de un "crecimiento económico equilibrado". Los líderes del G7 compartieron mesa con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann.




