Taylor Swift sorprendió al casarse con Travis Kelce en el Madison Square Garden el pasado 4 de julio, luciendo un vestido exclusivo de Dior Couture diseñado por Jonathan Anderson. Aunque no hay fotos oficiales del vestido, se describe como un diseño elegante y de líneas depuradas, complementado con joyas de Cartier y zapatos personalizados de Christian Louboutin. La boda también destacó por la elección de Kelce, quien vistió un esmoquin de Dior, logrando una imagen coordinada con la de Swift. La ceremonia incluyó detalles significativos, como una pulsera de zafiro que Swift llevó como "algo azul", regalo de Kelce. Swift confesó que nunca había fantaseado con su boda hasta encontrar a la persona indicada, mostrando que las mejores elecciones a veces llegan en el momento preciso.