La ruta de senderismo Guayabal-Constanza, de 32 kilómetros, ofrece una experiencia única de conexión con la naturaleza y desconexión tecnológica. Patricia Pérez, junto a otros 24 excursionistas, emprendió esta travesía que incluye paisajes diversos y un baño en aguas termales. La ruta, que requiere buena condición física, ha ganado popularidad desde la pandemia, impulsando el turismo comunitario en la región.
El recorrido, que inicia en Guayabal, atraviesa ríos, cuevas y bosques, culminando en Constanza. Durante el trayecto, los participantes experimentan un ayuno tecnológico, sin acceso a internet ni señal telefónica, fomentando la interacción personal y la apreciación del entorno natural. Las aguas termales, además de ser un atractivo turístico, tienen potencial para generar energía geotérmica, según estudios del Ministerio de Energía y Minas.
El crecimiento del turismo en áreas protegidas ha llevado a las autoridades a considerar estrategias de manejo sostenible. Constanza y Guayabal se destacan por su desarrollo turístico, ofreciendo atractivos como el Salto de Aguas Blancas y el Cañón del Río Blanco. La ruta Guayabal-Constanza se ha convertido en un referente para el turismo de aventura en la República Dominicana.




