La República Dominicana se encuentra en una posición geográfica privilegiada para aprovechar el nearshoring, pero enfrenta desafíos significativos en indicadores clave como la infraestructura energética y la capacitación del capital humano. Un informe del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales (Clapes UC) ubica al país en la posición 12 entre 20 naciones de la región, resaltando la necesidad de mejorar en áreas como el desempeño logístico y la estabilidad política.
Marco Cabral, presidente de la Asociación de Zonas Francas del Cibao, destaca que el país cuenta con un marco legal favorable para la inversión, pero subraya la importancia de fortalecer la competitividad mediante la reducción de la burocracia y la mejora de la infraestructura. El viceministro de Comercio Exterior, Daniel Peña Fernández, señala que la economía dominicana está aprovechando el nearshoring mejor que el promedio regional, destacando el incremento en las exportaciones de zonas francas.
El sector de zonas francas dominicanas envió el año pasado 8,548.6 millones de dólares en bienes al extranjero, representando el 54% de las exportaciones nacionales. Sin embargo, persisten retos externos como los aranceles impuestos por Estados Unidos, lo que afecta la competitividad del país. Las autoridades dominicanas buscan negociar mejores términos comerciales para igualar las condiciones con países como México y Canadá.




