Las relaciones románticas con inteligencias artificiales (IA) están evolucionando de manera similar a las humanas. Un estudio realizado por varias universidades europeas entrevistó a personas que mantienen vínculos con asistentes de IA y plataformas de parejas virtuales. El objetivo era analizar los riesgos a la privacidad, descubriendo que la confianza en la IA se percibe como mayor que en las relaciones humanas.

Los usuarios de estas plataformas organizan ceremonias simbólicas y simulan vidas familiares con sus parejas virtuales. Sin embargo, la privacidad es una preocupación constante, ya que las conversaciones pueden quedar expuestas. A pesar de ello, muchos prefieren la interacción con la IA antes que preservar su privacidad.

El estudio también revela que los adolescentes son un grupo significativo de usuarios, aunque fueron excluidos de la investigación. Las políticas de uso de datos y privacidad varían entre plataformas, y no todos los usuarios son conscientes de cómo se manejan sus datos.