Especialistas en salud funcional destacan la importancia del ejercicio de fuerza para mujeres mayores de 50 años, no solo por razones estéticas, sino para mantener la funcionalidad y fortaleza necesarias en la adultez mayor. Bernabé Lagrulé, experto en alto rendimiento, señala que la pérdida de masa muscular comienza a los 30 años y se acelera con el tiempo, afectando la calidad de vida si no se contrarresta con actividad física adecuada.

Lagrulé enfatiza que el cuerpo puede responder al entrenamiento a cualquier edad, y recomienda combinar ejercicios de fuerza con actividades cardiovasculares para obtener beneficios integrales. El entrenamiento de fuerza es crucial para estimular el crecimiento muscular, mejorar el equilibrio y proteger las articulaciones, mientras que el ejercicio cardiovascular fortalece el corazón y mejora la circulación.

El experto sugiere que, aunque caminar es beneficioso para la salud cardiovascular, no es suficiente para detener la pérdida muscular. Por ello, recomienda un enfoque equilibrado que incluya tanto ejercicios de fuerza como cardiovasculares para mantener la autonomía y calidad de vida en la adultez.