Dormir mal tiene consecuencias inmediatas que afectan diversas áreas de la vida cotidiana, incluyendo el aumento de peso. La American Heart Association señala que el descanso insuficiente provoca alteraciones hormonales que pueden elevar los niveles de estrés y afectar el control de emociones. Un estudio de la Universidad de Columbia, publicado en Annals of Internal Medicine, muestra que reducir una hora y media de sueño cada noche durante seis semanas puede desencadenar un aumento de peso.
El experimento incluyó a 95 adultos que normalmente dormían entre siete y ocho horas por noche. Se les pidió que retrasaran su hora de dormir 90 minutos durante seis semanas, resultando en un aumento de peso promedio de 0.45 kg. La profesora Marie Pierre St-Onge explica que dormir lo suficiente puede ayudar a reducir el riesgo de aumento de peso y afecciones relacionadas con la obesidad, como enfermedades cardíacas y diabetes.
La privación crónica de sueño también puede elevar la hormona grelina, lo que incrementa el apetito. Este hallazgo se suma a la preocupación por la salud pública, ya que la OMS detalla que un tercio de la población adulta global no duerme lo suficiente.




