La Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) ha comunicado que la investigación del accidente del avión Gulfstream G-200 en el Aeropuerto Internacional de La Romana se enfocará en la falla del motor derecho. Este aspecto es considerado el principal elemento pendiente de esclarecer tras el informe preliminar.

Entre los aspectos críticos a verificar se encuentran la naturaleza y secuencia de la pérdida de potencia del motor, las razones para la maniobra de ida al aire durante el primer intento de aterrizaje y las dificultades de control antes del impacto. La CIAA también examinará el peso y balance de la aeronave, velocidades de vuelo, configuración de sistemas, condiciones meteorológicas, actuación de la tripulación y respuesta de emergencia.

Los registradores de datos de vuelo y de voz de cabina, junto con información de radar y otras fuentes electrónicas, serán analizados para reconstruir la secuencia del accidente. Según el informe preliminar, la aeronave despegó hacia Austin, Texas, y declaró una emergencia tras la pérdida del motor derecho. Tras un intento fallido de aterrizaje, el avión se salió de la pista, colapsó el tren de aterrizaje, se incendió y fue destruido, resultando en la muerte de los dos tripulantes.

La comisión ha reiterado que el informe es preliminar y técnico, sin establecer responsabilidades, y que las conclusiones definitivas se presentarán al concluir los análisis técnicos.