La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, ha defendido la reforma policial y el respeto al debido proceso ante cuestionamientos por presuntos abusos policiales. Raful respondió a las críticas tras la muerte de Marky Abraham García Gil, alias 'Maiky', durante una persecución policial en La Vega. Según informes, García Gil habría levantado las manos en señal de rendición antes de ser abatido por la policía.
La ministra aseguró que los organismos de inspectoría y asuntos internos de la policía investigan inmediatamente cualquier caso que 'sale de contexto'. Raful enfatizó que la transformación policial se basa en los derechos humanos y que no se busca garantizar impunidad, sino transparencia y confianza en la Policía Nacional.
Raful también destacó que los nuevos agentes pasan por un proceso de formación y evaluaciones psicológicas para asegurar el respeto a los derechos de las personas. La educación de los agentes incluye más de nueve meses de preparación y tres meses de pasantía, con el objetivo de garantizar un accionar sin atropellos.




