El cambio de hora en Estados Unidos, una práctica centenaria, podría estar cerca de desaparecer. La Cámara de Representantes ha aprobado el proyecto de ley Sunshine Protection Act, que busca establecer de forma permanente el horario de verano. Este proyecto ahora deberá ser debatido en el Senado antes de llegar al presidente Donald Trump.

La propuesta recibió un amplio respaldo bipartidista, con 308 votos a favor y 117 en contra. De convertirse en ley, los estadounidenses dejarían de adelantar y atrasar sus relojes, un ritual que ha generado debate durante décadas.

El horario de verano fue adoptado por primera vez en 1918 para aprovechar mejor la luz solar y reducir el consumo de combustible. Sin embargo, la falta de uniformidad en su aplicación generó confusión hasta la aprobación de la Ley de Horario Uniforme en 1966.

Aunque inicialmente se justificó como una medida de ahorro energético, estudios recientes cuestionan su efectividad actual. Algunos argumentan que el horario de verano permanente favorecería el comercio y la seguridad, mientras que otros defienden el horario estándar por sus beneficios para el reloj biológico.

Actualmente, Hawái, Arizona y varios territorios estadounidenses no participan en el cambio de hora. Además, 19 estados han aprobado leyes para adoptar el horario de verano permanente, a la espera de una modificación federal.

El proyecto cuenta con el respaldo del presidente Donald Trump, aunque persiste el debate sobre cuál horario debería ser permanente.