El Senado de la República Dominicana ha introducido cambios significativos al proyecto de Ley Orgánica de la Policía Nacional. Las modificaciones endurecen los controles internos y amplían las facultades de Asuntos Internos para investigar la corrupción policial. Además, prohíben el destacamento permanente de agentes en empresas privadas y crean un nuevo régimen disciplinario que separa las funciones de investigación y sanción.
El presidente de la República ejercerá el mando supremo de la Policía Nacional, reafirmando la subordinación de la fuerza pública al poder civil. La Dirección de Asuntos Internos ahora supervisará operaciones encubiertas y controlará el manejo de información reservada. El Consejo Superior Policial también verá ampliadas sus competencias, incluyendo el seguimiento de indicadores de gestión y la aprobación de proyectos de modernización.
La reforma elimina las asignaciones permanentes de agentes a entidades privadas y establece investigaciones contra el uso indebido del personal policial. Se detallan nuevas reglas para los registros preventivos, prohibiendo perfiles raciales y asegurando el uso de cámaras corporales. El régimen disciplinario se amplía para incluir faltas como corrupción y acoso sexual, reorganizando las sanciones según la gravedad de las infracciones.
Finalmente, se modifica el régimen de pensiones para armonizar los derechos adquiridos con el nuevo Plan Especial de Pensiones de la Policía.




