El Mundial de Fútbol 2026 ha estado marcado por un aumento en las publicaciones ofensivas y racistas en redes sociales, según el Servicio de Protección en Redes Sociales. La FIFA ha señalado que estos insultos representan una amenaza creciente para los jugadores, superando incluso los niveles registrados en el Mundial 2022.
Las tensiones no se han limitado a las redes sociales, sino que han alcanzado a figuras políticas. Comentarios del expresidente español Mariano Rajoy sobre la selección francesa generaron polémica, a lo que el ministro francés de Asuntos Exteriores respondió calificando las afirmaciones de racistas.
La Federación Colombiana de Fútbol y la Federación Neerlandesa de Fútbol han denunciado amenazas y mensajes racistas contra sus jugadores. En Paraguay, la senadora Celeste Amarilla fue criticada por comentarios ofensivos hacia el futbolista francés Kylian Mbappé.
La vicegobernadora argentina Hebe Casado fue declarada "persona non grata" por la Embajada de Francia tras criticar a la selección francesa. La FIFA ha impulsado campañas para combatir el racismo y la discriminación en el fútbol, destacando avances significativos, pero reconociendo que la lucha debe continuar.




