El sistema eléctrico dominicano enfrenta un desafío significativo debido a las elevadas pérdidas de energía en la red de distribución. En 2024, estas pérdidas se estimaron en un 37.6%, lo que equivale a aproximadamente 1,159.3 millones de dólares, situándose entre los niveles más altos de América Latina.

Un informe del Ministerio de Hacienda y Economía advierte sobre la presión que esta problemática genera en las finanzas del Gobierno. Desde 2024, las pérdidas en las tres empresas distribuidoras de electricidad (EDE) han aumentado a un 38.7% en marzo de este año, incrementando la necesidad de recursos públicos para cubrir el déficit.

Este incremento de pérdidas afecta directamente la situación financiera del sistema eléctrico, reduciendo los ingresos esperados y ampliando el déficit operativo. Esto genera una mayor necesidad de transferencias fiscales para cubrir las brechas del sector, lo que a su vez ejerce presión sobre las finanzas públicas.

Entre enero y junio de 2026, las transferencias a las EDE para cubrir su déficit sumaron 58,836.1 millones de pesos, consumiendo el 63.6% del presupuesto destinado para este fin en todo el año. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, indicó que se necesitarán entre 20,000 y 25,000 millones de pesos adicionales para cubrir el déficit, superando los 112,400 millones de pesos.

El informe destaca que las pérdidas se deben a factores estructurales y operativos, como líneas de distribución antiguas, conexiones ilegales y fallas en los sistemas de medición, según el Banco Mundial.