UNICEF ha alertado sobre la vulnerabilidad de los niños tras el terremoto que sacudió Venezuela, destacando el riesgo de lesiones y separación familiar. El país enfrenta momentos críticos en el rescate de víctimas, especialmente en La Guaira, tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que dejaron al menos 920 muertos y 3.360 heridos.

El organismo de Naciones Unidas para la infancia trabaja en el terreno, constatando que miles de niños enfrentan riesgos de separación, desplazamiento y falta de servicios esenciales. UNICEF está preparando el envío de 48 toneladas de suministros desde Copenhague para asistir a los afectados.

Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF, expresó su solidaridad con las familias afectadas y destacó la necesidad de apoyo vital para los niños y sus familias. Se estima que 3,9 millones de niños viven en las áreas impactadas por el desastre.