República Dominicana enfrenta un complejo panorama social y económico en julio de 2026. El aumento del costo de la canasta básica, junto con tensiones por la reforma policial y el nuevo Código Penal, han generado descontento en la población. A esto se suma un paro nacional de médicos y amenazas de gasolinerías de no aceptar tarjetas de crédito.

El incremento de la canasta básica ha sido un detonante para protestas en el Distrito Nacional, donde residentes de varios sectores realizaron cacerolazos. La inflación interanual alcanzó un 5.35% en mayo, afectando principalmente alimentos, transporte y servicios. La situación se agrava con la percepción de que el dinero rinde menos.

El conflicto entre empresas de verifone y Anadegas también añade presión, con un plazo de 30 días para resolver diferencias sobre comisiones. Además, el plan Anticrisis del gobierno busca aliviar la situación económica, pero ha generado críticas por su impacto en el sector productivo. La reforma laboral y la reforma policial son otros temas que mantienen en vilo al país.