El Gobierno ha propuesto un aumento en el impuesto sobre cheques y transferencias electrónicas, pasando del 0.15% al 0.20%. Este cambio busca incrementar las recaudaciones fiscales para financiar el gasto social y reducir el déficit fiscal. Durante el primer cuatrimestre de 2026, este impuesto generó 6,873.9 millones de pesos, un 10.6% más que el mismo periodo del año anterior, aunque por debajo de lo proyectado por las autoridades.

Actualmente, el impuesto recauda un promedio de 57.3 millones de pesos diarios. Con el aumento propuesto, se espera que la cifra diaria ascienda a 76.4 millones de pesos, lo que representaría un incremento de 19.1 millones diarios. El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, indicó que este impuesto sería el segundo en importancia dentro del nuevo plan fiscal, después del impuesto sobre la renta a grandes empresas.

El impacto del aumento se reflejaría en mayores costos para los usuarios de la banca digital. Por ejemplo, un usuario que realiza transferencias mensuales de 30,000 pesos vería su impuesto aumentar de 45 a 60 pesos. Para una empresa que paga electrónicamente una nómina de un millón de pesos quincenalmente, el impuesto subiría de 3,000 a 4,000 pesos mensuales.

El Gobierno espera recaudar entre 40,000 y 50,000 millones de pesos con esta medida, como parte de su plan de medidas pro-crecimiento económico y simplificación fiscal.