La Red Nacional de Productores y Emprendedores del Café (REPROCA) y líderes del subsector cafetalero han denunciado que entre el 60% y 70% del café consumido en el país es importado. Exigen a las autoridades un mayor incentivo para la caficultura nacional.
A pesar de los avances en la calidad del café local, la situación actual beneficia a productores de países como Brasil, Vietnam, Honduras y El Salvador, lo que representa una fuga de divisas de 54.6 millones de dólares en 2023. Enrique Chalas, vocero de REPROCA, destaca que el café importado es de calidad deficiente.
Los productores locales enfrentan dificultades para ser rentables, a pesar del aumento en los precios del quintal de café. Critican que los ingresos del Instituto Dominicano del Café (INDOCAFE) no se destinan a asistencia técnica o infraestructura, lo que provoca la migración de jóvenes a las ciudades.
El gremio solicita establecer la caficultura como una "Meta País" y asegura que pueden cubrir el 90% de la demanda nacional con el apoyo adecuado. También destacan el compromiso del sector con el ecosistema, ya que el café es un productor natural de agua.




