En los últimos años, los caficultores y el Instituto Dominicano del Café (Indocafé) han observado un aumento en la cantidad de marcas de café que se comercializan en el país, generando inquietud sobre la calidad de la materia prima utilizada. Leónidas Batista Díaz, director de Indocafé, señaló que los industriales del sector han manifestado su preocupación por la presencia de mezclas de café con poco valor comercial en el mercado.
La Red Nacional de Productores y Emprendedores de Café expresó su inquietud por la importación de café trillado de baja calidad, que algunas empresas utilizan en sus productos. Enrique Chalas, vocero de la organización, afirmó que los consumidores no siempre pueden distinguir entre café 100% dominicano y mezclas con café importado.
Chalas destacó que la Dirección General de Aduanas es responsable de controlar la calidad del café importado. Además, mencionó la existencia de pequeños tostadores que comercializan café exclusivamente local, subrayando la necesidad de una mayor vigilancia sobre el café importado.
Un recorrido por supermercados del Gran Santo Domingo revela una amplia variedad de marcas de café, desde marcas blancas hasta cafés locales e importados. El café se ha convertido también en un producto de emprendimiento, con proyectos como Café Don Anibalito, que compra café a caficultores de Santiago y exporta a Curazao.




