La Dirección General de Migración (DGM) ha defendido el endurecimiento de sus operativos y el refuerzo de controles internos en respuesta a un récord de deportaciones. Desde octubre de 2024 hasta junio de 2026, se han realizado 670,500 deportaciones, con un promedio de 1,000 personas diarias interdictadas. La DGM ha incrementado su personal y recursos para cumplir con el mandato del Consejo de Seguridad de 10,000 deportaciones semanales.

La gestión actual ha implementado un sistema de comando y control para mejorar la eficacia de los operativos, basándose en inteligencia migratoria. Además, se ha establecido un programa de apoyo psicológico para los agentes, quienes enfrentan condiciones estresantes durante los operativos. La DGM también ha fortalecido su capacitación en derechos humanos y protocolos para garantizar un trato digno a las personas vulnerables.

La modernización tecnológica y la comunicación institucional son prioridades para la DGM, que busca contrarrestar la desinformación sobre sus procedimientos. La institución mantiene una política de tolerancia cero ante conductas irregulares y ha registrado 423 desvinculaciones de personal por incumplimiento de normas. La DGM asegura que sus acciones se desarrollan conforme a la ley y en coordinación con otras instituciones de seguridad.