El Gobierno dominicano ha asignado cerca de 400 millones de pesos para reparar goteras en 559 escuelas públicas, utilizando más de 505 mil metros cuadrados de lona asfáltica. Sin embargo, el problema de filtraciones se extiende a viviendas y comercios, afectando a propietarios y administradores de inmuebles en todo el país. La falta de estadísticas precisas dificulta cuantificar la magnitud del problema, aunque indicadores como las reclamaciones a Pro Consumidor sugieren que es un problema recurrente en el sector inmobiliario.
La situación se agrava por la alta proporción de construcciones informales, que representan más del 60% según la Sociedad Dominicana de Sismología. Las lluvias intensas y concentradas han evidenciado aún más las deficiencias en techos y sistemas pluviales. Expertos señalan que las filtraciones suelen asociarse a fallas en sistemas de impermeabilización y defectos constructivos, más que al cambio climático.
El mercado de impermeabilización en República Dominicana está en crecimiento, con una demanda sostenida de soluciones que van desde membranas asfálticas hasta tecnologías más avanzadas como poliuretano y poliurea. A pesar de la disponibilidad de nuevas tecnologías, la adopción de soluciones más avanzadas sigue siendo limitada debido a razones económicas y culturales. La informalidad constructiva y la falta de supervisión técnica adecuada son factores que alimentan el problema de las filtraciones.




