El Interceptor 004, una tecnología holandesa de The Ocean Cleanup, fue instalada en el Río Ozama con el objetivo de mitigar la crisis de plástico flotante. Sin embargo, su operación fue suspendida en 2025 tras un desempeño deficiente, recuperando solo 300 toneladas de residuos en cinco años, muy por debajo de las expectativas iniciales. La presencia de la planta acuática invasora, la lila, y la falta de una gestión integral de residuos contribuyeron al fracaso del proyecto.
El caso del Interceptor 004 ilustra los desafíos de implementar soluciones tecnológicas sin considerar las condiciones locales. La iniciativa fue criticada por no involucrar adecuadamente a expertos locales y por depender excesivamente de campañas mediáticas con influencers. Actualmente, el enfoque en el Río Ozama ha cambiado, con proyectos liderados por instituciones dominicanas que abordan la problemática desde su origen.
El Gabinete Ozama, lanzado en 2026, reúne a diversas entidades para intervenir en toda la cuenca del río, promoviendo la relocalización de familias y la creación de corredores verdes. Este nuevo enfoque busca integrar a la comunidad, el gobierno y el sector privado, marcando una diferencia significativa respecto al modelo anterior de The Ocean Cleanup.




