El entrenador de la selección iraní, Amir Ghalenoei, informó que el equipo recibió órdenes de abandonar Estados Unidos y regresar a su base en México tras empatar 2-2 con Nueva Zelanda. La decisión se tomó pocas horas después del partido, afectando los planes de recuperación del equipo, que esperaba pasar la noche en California.
Ghalenoei expresó su preocupación por la falta de tiempo para recuperarse y la ausencia de varios miembros del personal, a quienes se les negó el visado. El ciclo mundialista de Irán se ha visto afectado por tensiones políticas, ya que Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra contra Irán el 28 de febrero.
El equipo iraní enfrentará a Bélgica y Egipto en sus próximos partidos de la fase de grupos. La situación ha complicado los preparativos del equipo, que también lidia con lesiones y obstáculos burocráticos.




