El sector empresarial dominicano ha reabierto el debate sobre la cesantía, proponiendo cambios significativos al esquema actual. Entre las medidas sugeridas se incluye un tope de diez salarios mínimos y un límite de seis años de antigüedad para su cálculo, con el objetivo de reducir la informalidad laboral y fortalecer la competitividad.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom) han solicitado a la Cámara de Diputados revisar el proyecto de reforma al Código de Trabajo. Ambas organizaciones argumentan que el texto en discusión no refleja adecuadamente los acuerdos alcanzados en el diálogo tripartito entre Gobierno, empleadores y trabajadores.
Las propuestas empresariales incluyen también el uso de un promedio de salarios para calcular la cesantía y una definición más precisa del salario ordinario. Estas medidas buscan hacer más previsibles los costos asociados a la terminación de contratos y evitar distorsiones en las prestaciones laborales.
Según datos del Ministerio de Trabajo, solo el 0.7% de los trabajadores registrados percibe ingresos superiores a RD$250,000 mensuales. El empresariado sostiene que adecuar el esquema de cesantía a la dinámica actual podría reducir cargas laborales que fomentan la informalidad y dificultan la creación de empleos formales.




