El Papa León XIV ha instado a retomar la costumbre de visitar a los abuelos y a los mayores de la familia, así como a aquellos que no reciben visitas, para combatir la dolorosa sensación de ser olvidados. En su mensaje para la VI Jornada Mundial de los Abuelos y los Ancianos, el Papa lamentó que muchos mayores experimenten soledad, especialmente en hogares y centros de hospitalización donde su individualidad puede ser reducida a un número o patología.
El Papa hizo un llamado a llevar a los ancianos la cercanía y afecto, destacando el sufrimiento que enfrentan debido a prejuicios y falta de consideración. También exhortó a los mayores a no sentir vergüenza por su fragilidad y a reconocer la necesidad mutua de atención y cuidados.
En un contexto marcado por la violencia bélica y social, el Papa animó a los ancianos a unirse en oración por la paz mundial, preocupados por el futuro en el que crecerán sus nietos.




