La gestión económica en República Dominicana enfrenta el desafío de mejorar las condiciones de vida de la población, especialmente en sectores marginados. Aunque se han logrado avances en la reducción de la pobreza extrema, la desigualdad sigue siendo un obstáculo significativo para el desarrollo económico y social.

El coeficiente de Gini ha mostrado una tendencia descendente, pero la desigualdad persiste, afectando el Índice de Desarrollo Humano del país. Las diferencias geográficas y de género son notables, con mayores niveles de pobreza en zonas rurales y una brecha de género en ingresos.

A nivel global, la desigualdad del ingreso ha aumentado, con el 1 % más rico incrementando su participación en la riqueza total. Este fenómeno cuestiona la capacidad de los sistemas económicos para distribuir equitativamente los beneficios del crecimiento.

El Ministerio de Economía destaca que enfrentar la desigualdad beneficia a toda la sociedad, impulsando el crecimiento económico y fortaleciendo la cohesión social. Se subraya la necesidad de políticas públicas que mejoren la distribución del ingreso y promuevan la movilidad social.