Los promotores de una planta de industrialización de residuos en La Cuaba llevan 75 días sin acceso a los terrenos del proyecto debido a un campamento de protesta de los residentes de la comunidad Los Aguacates. La Policía Nacional mantiene vigilancia constante en la zona, pero el acceso sigue restringido.
La protesta, que comenzó el 30 de abril, enfrenta a los representantes del proyecto y a los comunitarios que temen impactos ambientales negativos. Osiris de León, asesor de la empresa Oakhouse, asegura que el proyecto cuenta con todos los permisos necesarios, pero la falta de entendimiento con la comunidad ha detenido el avance.
Fabio Correa, vocero del colectivo No Vertedero en La Cuaba, afirma que los residentes continuarán con el campamento hasta que se realicen nuevas consultas públicas. Correa también denunció la presencia de personas armadas que, según él, intentan intimidar a los manifestantes.
El conflicto se remonta a 2021, cuando la comunidad expresó preocupaciones sobre el impacto ambiental en la microcuenca del río Matúa. Oakhouse defiende que la planta está diseñada con estándares modernos y asegura que no habrá impacto ambiental negativo. Sin embargo, el proyecto sigue paralizado y sin solución a la vista.




