Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo para poner fin de manera "inmediata y permanente" a las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo Líbano. El acuerdo, que será ratificado en Suiza, contempla un desembolso de US$12,000 millones en activos iraníes congelados. La ceremonia de firma está programada para el 19 de junio en Ginebra.

El presidente Donald Trump anunció el acuerdo en su red Truth Social, mientras que el viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, confirmó el fin inmediato de la guerra. Sin embargo, Irán ha advertido que tomará represalias contra Israel por un reciente bombardeo en Beirut. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, agradeció a Catar, Arabia Saudita y Turquía por su apoyo en la mediación.

El contenido del acuerdo aún no está claro, ya que ambas partes han publicado información contradictoria. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, celebró el acuerdo y espera que se redoblen los esfuerzos hacia una resolución final del conflicto. El grupo E4, compuesto por Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, también saludó el acuerdo y está dispuesto a levantar algunas sanciones contra Teherán.

El acuerdo ha tenido un impacto inmediato en los mercados, con una caída en los precios del petróleo y un aumento en las bolsas asiáticas. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó que esto podría reducir el costo de la energía y crear prosperidad en Medio Oriente. La guerra, que comenzó en febrero, ha afectado la economía global, aumentando los precios del combustible y congestionando las cadenas de suministro.